Los sinfonistas de Mannheim
La ciudad de Mannheim fue durante gran parte del siglo XVIII el lugar donde se asentó la corte más brillante de los países alemanes. El elector Karl Theodor tenía un interés muy profundo en las artes y las ciencias y, de acuerdo con las prácticas de la ilustración reunió alrededor de él a artistas y científicos. Entre ellos estaba la agrupación musical más disciplinada de toda Europa, que influyó durante todo el siglo el desarrollo de la sinfonía mucho más allá de los límites locales.
El estilo colectivo de los compositores de Mannheim ejemplifica el estilo galante en términos de escritura orquestal. Es una música llena de humor, aunque tierna, construida a partir de muchos fragmentos heterogéneos en cuanto a melodía y textura, la mayoría de tan sólo dos compases que se repiten sistemáticamente. Está muy claramente dividida en secciones, su armonía es sencilla, y resalta el color orquestal más que la línea melódica por lo cual su efecto está íntimamente unido a la orquesta.
La sinfonía en Re Mayor de Johann Stamitz, el más importante músico de la primera generación de sinfonistas de Mannheim y director de la orquesta muestra algunas características típicas de este estilo. Ya al comienzo hay un contraste muy grande entre dos frases del primer tema: tres notas repetidas al unísono y luego una melodía suave y amable. Este comienzo se parece mucho al de la sinfonía Júpiter de Mozart, no tanto en la realización como en el concepto. Luego hay un pasaje en crescendo, típico del estilo de Mannheim, que termina en fortísimo en la dominante. Una suave melodía para cuerdas consolida la tonalidad a lo que sigue otro crescendo que conduce a una cadencia. Luego aparece una tercera melodía, esta vez en los vientos, que seguida de un pasaje forte lleva a la conclusión de la exposición. La sección de desarrollo permanece el principio en la tonalidad de la dominante y luego modula hasta terminar en la tonalidad original haciendo uso de material temático del segundo tema. Y la recapitulación está abreviada, adelantando la aparición del segundo tema, pero retoma motivos que aparecen en los pasajes crescendo de la exposición. La conclusión usa nuevamente el primer pasaje crescendo del comienzo y refuerza el final.
Los compositores de la Escuela de Mannheim introdujeron varias ideas novedosas en la música orquestal de aquel tiempo: en dinámica crescendos repentinos, denominados crescendo de Mannheim (un crescendo desarrollado por toda la orquesta a partir del piano), y diminuendos tratados de igual forma; el cohete de Mannheim (un crescendo veloz, extendido a lo largo de un pasaje que tiene habitualmente una línea melódica ascendente, sobre una línea de bajo en ostinato); el suspiro de Mannheim (un tratamiento manierista de la práctica barroca de poner más peso en la primera de las dos notas en los pares descendentes de notas ligadas); los pájaros de Mannheim (imitación de pájaros piando en pasajes de solo) y la Gran Pausa, donde se hace un silencio con el fin de volver a empezar vigorosamente. El cohete de Mannheim consta de varios acordes arpegiados ascendentemente, tocados muy rápido, desde el registro grave hacia el agudo.
Algunas obras.
Johann Stamitz (1717 – 1757) Three Mannheim Symphonies.
František Xaver Richter (1709 – 1789). Symphony in G major. Crescendo Mannheim: https://youtu.be/OhHoiuvkv4Q?t=179.
Antoine Mahaut (or Mahud) (ca 1719 – after 1775) – Sinfonia Nº 1 en F Major for Strings & B. C. Cohete Mannheim: https://youtu.be/G82m3LgWvR0?t=145.
Anton Filtz (1733 – 1760) – Symphony in G minor.
Ignaz Holzbauer (1711-1783) 5 Sinfonías.