Instrumentos de teclado
Clave.
El clave, (clavecín, clavicímbalo, clavicémbalo, gravicémbalo o cémbalo) es un instrumento musical con teclado y, al igual que el arpa y la guitarra, de cuerda pulsada.
El clave fue uno de los instrumentos más populares durante el Barroco. Sin embargo, fue cayendo en el olvido durante las últimas décadas del siglo XVIII, momento en el que los compositores se decantaron por el fortepiano (antepasado del piano moderno), el cual, a diferencia del clavecín, permitía cambios de volumen con solo variar la intensidad de pulsación de las teclas.
Clavicordio
El clavicordio —a diferencia del clave— posee “respuesta al tacto”: según la fuerza del ataque se puede variar la intensidad, aunque esta siempre será muy débil. A partir del mecanismo del clavicordio —que permite tocar con diferentes dinámicas entre el piano (suave) y el forte (fuerte)—, los italianos crearon el fortepiano, antecesor del actual piano, que desplazó a sus dos antecesores, el clavicordio y el clave.
Pantaleon
El pantaleon era un tipo muy grande de dulcémele martillado, inventado por Pantaleon Hebenstreit a principios del siglo XVIII y brevemente popular en Francia y Alemania.
Una de las pocas piezas escritas para el pantaleon.
Piano tangente
El piano tangente es un instrumento de teclado muy raro que se asemeja a un clavicémbalo y a los primeros fortepianos en diseño. Normalmente cuenta con cinco octavas de teclas y las cuerdas son accionadas por estrechos deslizadores de madera o metal cuando se presionan las teclas.
A Pantaleon Hebenstreit se le atribuye la creación en 1705 del primer piano tangente. Christoph Gottlieb Schroter afirmó que inventó el nuevo piano tangente al permitir que las clavijas de clavicémbalo en blanco golpearan las cuerdas, incorporando también amortiguadores en la acción. Los alemanes lo llamaron “Tangentenflügel” y los ingleses lo llamaron el “tangent piano”.
Fortepiano
Los fortepiano son instrumentos musicales de cuerda percutida con teclado, instrumento intermedio entre el clavicordio y el piano del siglo XIX. Sin duda hay que distinguir el fortepiano de su sucesor el pianoforte. Las primeras composiciones específicas para fortepianos aparecieron alrededor de 1732, entre las que destacan las 12 sonatas para piano de Lodovico Giustini tituladas Sonate da cimbalo di piano e forte detto volgarmente di martelletti.
Como instrumento de cuerda con teclado, el fortepiano es similar al clavicordio, desde el punto de vista del mecanismo, y al clave, en términos estético-musicales. Estos tres instrumentos se diferencian en sus mecanismos de producción del sonido. En un clave, las cuerdas son pulsadas por plectros. En un clavicordio, las cuerdas son percutidas por pequeñas púas de metal (tangentes) que continúan en contacto con la cuerda hasta que se deja de presionar la tecla. En un fortepiano, las teclas son percutidas por macillos, que rebotan inmediatamente dejando a la cuerda vibrar libremente.